(18+)
Tu orgullo y el mío no nos llevara a nada más que al fin.
O nos los vamos quitando a besos o nos vamos despidiendo.
Mía, en cada rincón.
Y pensar -pensé- que era mía, en cada rincón.
Que ni tus abrazos, ni el acohol, ni tus pasos;
en vano significasen (significaran) tanto y tan poco.
Que ilusa aquella que se creía tus palabras confusas.
Que inocente aquella que se creía tus idioteces; que ilusa e inocente, aquella que se moria al verte.
Por lo menos, quizá no menos importante; no te quise, ni te quiero ni te querré.
Pobre de aquella.
O pobre tu, que te mueres por que me muera por ti.
Y solamente muero -muerta,puede que ya lo esté.- por mi, en cada rincón.


aestheticacadema